¿Dejar de trabajar para educar a tus hijos? Te cuento cómo me organicé siendo mamá emprendedora

Cuando pensé en desescolarizar a mis hijas, creí que debía renunciar a todo para dedicarme solo a ellas. Me preguntaba: ¿Cómo voy a manejar la casa, el trabajo y su educación? No te voy a mentir: tuve miedo, pensé que no podría. Pero te cuento algo que me sorprendió: ese miedo no era real. Y no estaba sola. Muchas mamás, como yo, han sentido lo mismo.

Recuerdo esos días de agotamiento, buscando la manera perfecta de organizarme. Soy mamá emprendedora, sostén de hogar, y además, coach holística. Trabajo online desde casa, doy cursos presenciales y coordino un espacio de escuela viva. Imaginate: estamos las tres juntas casi 24/7. Sin relevo, sin manual de instrucciones. ¿Cómo se hace para no perderse en todo eso?

La respuesta es que no hay una fórmula mágica. No existe un único camino para todas las familias, ni siquiera uno que funcione para todo momento. Lo que sí descubrí es la capacidad de adaptarme, de organizarme desde el amor, la paciencia, y sobre todo, con un fuerte compromiso hacia mí y hacia mis hijas.

Rompiendo Mitos: No sos la «maestra» de tus hijos

Una de las primeras creencias que tuve que dejar atrás fue pensar que debía convertirme en la «maestra» de mis hijas. ¡No lo soy! Ellas no necesitan una maestra en casa; necesitan una mamá que las acompañe, que observe y escuche con el corazón. Juntas, descubrimos este proceso artesanal que es el aprendizaje en familia. No es una cuestión de «poder o no poder», sino de organización consciente.

La realidad de la educación en casa: Sí, podés organizarte

Aunque la organización perfecta no existe, siempre estamos presentes en la educación de nuestros hijos, incluso cuando están escolarizados. La energía que ponemos en su crecimiento, en su educación, es la misma. Lo que cambia es cómo elegimos acompañarlos y en quién delegamos tareas cuando lo necesitamos.

¿Cómo me organicé para educar en casa?

  • Evaluando mis tiempos y energía: Cada día es diferente. Lo que me funcionaba la semana pasada, hoy ya no me sirve. Y eso está bien.
  • Escuchando lo que mis hijas necesitan: La educación en casa es un proceso artesanal, único para cada niño. No hay dos iguales.
  • Sabiendo qué delegar: No puedo ni debo hacerlo todo. Delegar es esencial para cuidar mi energía y estar presente, para ellas y para mí.
  • Adaptándome constantemente: La vida es dinámica y cambiante. Lo mismo ocurre con la educación de nuestros hijos. Es un proceso de ajustes donde probamos qué funciona y qué no.

En la comunidad de Educo Libre, muchas mamás se sienten igual que vos. Existe la creencia de que para educar en casa hay que dejar de trabajar. Pero te aseguro que no es así. No se trata de poder o no poder, sino de aprender a organizarnos conscientemente, y de darnos el permiso de crear nuestra propia fórmula, adaptada a nuestra realidad y necesidades, momento a momento.

La importancia del equilibrio

No es fácil, pero tampoco imposible. Y no estás sola. Así como yo encontré mi camino, vos también podés encontrar el tuyo. Con amor, paciencia y mucho compromiso, vas a descubrir que sí podés hacerte cargo de la educación de tus hijos sin dejar de ser vos misma.

Acompañamiento y Comunidad en Educo Libre

En Educo Libre, no solo te acompañamos a educar a tus hijos en familia, sino también a encontrar ese equilibrio tan necesario entre tu vida profesional, familiar y personal. No se trata de renunciar a tus sueños, sino de crear una organización consciente que te permita estar presente en todos los aspectos de tu vida.

Para eso, contamos con nuestra Comunidad VIP de Padres Educadores, donde te brindamos herramientas, recursos y acompañamiento para que puedas caminar este proceso de manera más ligera y acompañada.

Sumate hoy a nuestra comunidad y empezá a encontrar el equilibrio que tanto buscás. Podés unirte directamente a través de nuestra web:

www.educolibre.com. ¡Te esperamos!

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